Market Outlook:
Un Vehículo Clave para el Relevo Generacional
Fecha
Ene 2025 5 Min. de lectura
El Renacer del Private Equity en España y Europa
Tras dos años de menor actividad y un entorno desafiante, el sector del private equity en Europa y España empieza a mostrar señales claras de recuperación. La mejora de las condiciones macroeconómicas, la urgencia de desinversión y un entorno financiero más favorable están reactivando el mercado. No obstante, persisten retos significativos como la brecha de valoración entre compradores y vendedores, el endurecimiento de la competencia por capital y un escrutinio cada vez mayor por parte de los inversores institucionales.
Recuperación del Mercado y Mayor Dinamismo en 2025
El 2024 marcó una desaceleración en la captación de fondos globales, con una caída del 20% en comparación con el año anterior. Sin embargo, las expectativas para 2025 han cambiado considerablemente, especialmente en Europa. Los gestores de fondos enfrentan periodos de recaudación más largos y una competencia más intensa, lo que está obligando a adaptar estrategias para garantizar el cierre de nuevas inversiones. En España, aunque las cifras globales pueden parecer optimistas, el mid-market —considerado el verdadero termómetro del sector— ha experimentado tres años de caída. No obstante, la reducción de los tipos de interés y la estabilidad macroeconómica están generando expectativas de una mayor actividad en los próximos meses. Empresas con alto potencial de escalabilidad en nichos específicos han captado el interés de los fondos, consolidando tendencias clave en el ecosistema de inversión.

Concentración del Capital en Grandes Fondos
Uno de los principales motores de esta reactivación es la urgencia de los fondos por desinvertir activos tras haber mantenido sus carteras por períodos más largos de lo habitual. En 2024, el periodo medio de permanencia de las inversiones alcanzó los siete años, lo que ha llevado a muchas firmas a replantear estrategias de salida, ya sea mediante adquisiciones estratégicas o salidas a bolsa, como la reciente OPV de HBX Group (Hotelbeds). El private equity sigue evolucionando hacia un entorno dominado por grandes fondos. En 2024, la mayor parte de las inversiones se concentraron en gestoras con más de 5.000 millones de euros bajo gestión, lo que ha dificultado la captación de fondos para firmas más pequeñas. Esta situación obliga a los actores emergentes a diferenciarse con estrategias de inversión especializadas y una fuerte capacidad de originación. Las condiciones de financiación más atractivas están impulsando un mayor interés en sectores clave como tecnología, salud, defensa y servicios profesionales. Asimismo, los mercados secundarios y las salidas a bolsa están ganando tracción, con operaciones recientes que reflejan la creciente confianza en estos mecanismos de liquidez.

Auge de los Productos Semilíquidos y Nuevas Oportunidades para Inversores Minoristas
El acceso al private equity se ha estado democratizando progresivamente, con un creciente interés de los inversores minoristas en activos alternativos. En 2024, este segmento alcanzó los 1.000 millones de dólares a nivel global, y la tendencia apunta a una expansión sostenida en los próximos años. En algunos mercados europeos, la barrera de entrada se ha reducido significativamente, permitiendo participaciones desde 500 euros. A pesar de esta evolución, menos del 1,5% del patrimonio de los inversores individuales está asignado a mercados privados, lo que representa un potencial de crecimiento sustancial.
Conclusión: Un 2025 de Oportunidades y Desafíos
El private equity en España y Europa está en un punto de inflexión. La combinación de una recuperación en el fundraising, el dinamismo en el mid-market y la creciente sofisticación de los inversores está sentando las bases para un ciclo de crecimiento sostenido. Sin embargo, el éxito dependerá de la capacidad de adaptación de las firmas a un entorno cada vez más competitivo, donde la transparencia, la digitalización y la especialización serán claves para captar y retener capital. Con un escenario macroeconómico más favorable, 2025 se perfila como un año crucial para la consolidación y expansión del sector.