Fundamentos de la inversión
Un Vehículo Clave para el Relevo Generacional
Fecha
Mar 2025 10 Min. de lectura
Summary
Probablemente la mejor manera de mejorar como inversor es conocer cuáles son los errores más comunes entre los traders y cómo evitarlos. Ser consciente de estos obstáculos y errores mejorará el rendimiento de tu cartera. No tener un horizonte temporal claro, el exceso de información, la falta de gestión del riesgo y dejar que las emociones guíen tus decisiones son los problemas más habituales. No subestimes a aquellos con experiencia. Suelen saber más de lo que dicen, pensar más de lo que hablan y ser más conscientes de lo que imaginas.
"Una de las reglas básicas del universo es que nada es perfecto. La perfección simplemente no existe". Ni en las relaciones con las personas, ni en el trabajo, y mucho menos en la inversión.
La mayoría de los errores que crees cometer en tus decisiones de inversión son comunes a todos los traders. En este artículo resumiré los 5 errores más frecuentes y cómo evitarlos. Esta es la mejor forma de mejorar como inversor. Los mayores inversores de las últimas décadas –Ray Dalio, Warren Buffet, Steve Cohen, Carl Icahn, George Soros, entre otros– han demostrado la capacidad de manejar todo tipo de situaciones de mercado, distintos ciclos económicos y escenarios macroeconómicos únicos, cada uno con su propio estilo de inversión.
1. No tener un horizonte temporal claro
El primer error es no tener un horizonte temporal definido. Un concepto básico que aclararé es qué tipos de traders existen y cuánto tiempo mantienen una posición, para que puedas identificarte y saber qué tipo de estrategia estás usando y qué señales e información debes considerar. • Scalpers: Operaciones de pocos minutos. • Day Traders: Mantienen posiciones durante el día sin dejarlas abiertas para la siguiente jornada. • Swing Traders: Mantienen posiciones durante días o semanas. • Position Traders: Posicionamiento más estructural y a largo plazo. Dependiendo del perfil, el conjunto de datos que debes analizar del mercado varía: noticias, variaciones porcentuales, evolución macroeconómica, tipos de interés, volatilidad, etc. La información relevante cambia si mantienes una posición durante unos minutos o durante meses. Para un scalper, la situación macroeconómica no tiene relevancia, ya que no le da tiempo a influir en sus decisiones. Para un inversor a largo plazo, en cambio, probablemente sea el factor más importante que determina su estrategia. Por otro lado, un dato que se publica a las 3 p.m., como el Índice de Precios al Consumidor subyacente (Core CPI) o las Ventas de Viviendas Nuevas, puede ser crucial para un scalper, ya que afectará el tiempo que duren sus posiciones y puede determinar el éxito o el fracaso de su operación. Sin embargo, para un trader a largo plazo, este dato es solo una referencia dentro de una serie más amplia que establece la dirección del ciclo económico y de los mercados financieros en general. El error más evidente cuando el horizonte temporal no está claro es intentar analizar toda la información disponible, cuando en realidad solo debería importar la que afecta a la toma de decisiones según el plazo de inversión. Muchas veces ocurre que un inversor a largo plazo, que inicialmente quiere mantener posiciones durante dos años, comienza a analizar gráficos de 5 minutos y a buscar divergencias en los indicadores MACD y RSI en gráficos que en menos de una hora habrán perdido toda relevancia. Toda esta información, si se le da demasiada importancia, puede llevarte a tomar decisiones innecesarias para evitar una corrección o un rebote a corto plazo, cuando en realidad estos movimientos no cambian la tendencia principal de tu horizonte temporal. Esto lleva a decisiones subóptimas.
2. Cambiar de opinión constantemente debido al exceso de información
Dejarse influenciar por todo lo que se lee y escucha es el segundo gran error que cometen los inversores.

Cuando hay demasiada información, se pierde la percepción de lo que realmente es relevante, lo que confunde el criterio necesario para diferenciar lo que afecta o no a la toma de decisiones. Recibir demasiada información es tan malo como no escuchar nada. El punto medio sería no dejarse influenciar por cualquier fuente, desarrollar un criterio propio y, al mismo tiempo, estar abierto a aprender de otras opiniones y reconsiderar una estrategia cuando surjan dudas razonables. La clave está en saber cuánto abrir o cerrar la puerta a la información. Debe entrar algo de ruido, pero sin ser una distracción ni caer en el aislamiento total. Para superar este problema, la mejor lección es seguir a inversores que admires y que no sean todos de la misma línea de pensamiento. Si tomamos como referencia a Warren Buffet, Ray Dalio o Michael Burry, cada uno tiene un enfoque de inversión diferente, lo que los lleva a tener opiniones distintas sobre los mercados.
3. Dejar que las emociones influyan en tus decisiones
Este punto está relacionado con lo mencionado anteriormente. Tanto por la influencia del ruido del mercado como por la confusión sobre qué tipo de datos son realmente importantes para tu estrategia y horizonte temporal.

Frustración, avaricia, euforia o miedo. Una de las frases más comunes entre nuevos inversores es: "Adiviné la dirección del mercado, pero cerré la posición demasiado pronto por miedo a perder lo ganado". El caso contrario es: "Dejé correr la posición demasiado tiempo y no establecí un stop loss por miedo a aceptar que me equivoqué". El peso de tu razonamiento debe ser superior al de las decisiones impulsadas por emociones. Existen diversos sesgos que afectan la toma de decisiones tanto en mercados alcistas como bajistas. Algunos de ellos son: • Disonancia cognitiva • Sesgo de conservadurismo • Sesgo de confirmación • Ilusión de control • Sesgo del arrepentimiento
4. Falta de gestión del riesgo
Invertir, ya sea a corto o largo plazo, no se trata solo de tener un 60-70-80% de éxito en las operaciones, sino de gestionar correctamente el riesgo de la cartera en su conjunto. Se puede acertar el 90% de las veces y perder dinero, al igual que se puede acertar solo el 30-40% de las veces y obtener beneficios. Uno de los errores más comunes de los traders es enfocarse demasiado en cuántas veces aciertan en lugar de observar la expectativa matemática de sus operaciones. Invertir y hacer trading es una montaña rusa emocional. ¿Por qué? Porque implica asumir riesgos con tu propio dinero, lo que desencadena todo tipo de emociones. El miedo a perder bloquea la capacidad de tomar decisiones racionales y lleva a cometer errores.
5. Dejarse influenciar por el sentimiento del mercado
Es importante centrarse en seguir a personas que han demostrado su valor en el mercado durante décadas, no solo durante uno o dos años. No te dejes influenciar por cualquiera. Aquí tienes una imagen humorística que refleja muy bien de lo que estoy hablando y cómo los sentimientos positivos y negativos se transmiten entre los inversores.

El sentimiento de los inversores es, en general, un indicador poco fiable. Cuando el mercado está en máximos, los inversores tienden a estar más expuestos. Sin embargo, cuando hay una corrección o recesión y los precios son más atractivos, suelen reducir su exposición, lo cual es contradictorio.

Cuando el mercado atraviesa una crisis, los periodos bajistas suelen ser breves, ya que las políticas monetarias y fiscales intervienen para estabilizar la situación. En cambio, las fases alcistas pueden durar más tiempo, ya que la retirada de estímulos suele ser gradual. La clave es ajustar el modelo y aprender de la práctica y la evolución de tu operativa. Cuanto más quieras ganar, mayor será el riesgo que debas asumir.